¿UN REY ASIÁTICO QUE HABLABA EUSKERA?

El rey políglota

Teniendo en cuenta que en la expedición había gente de una docena y media de lenguas diferentes, me ha llamado la atención  no haber encontrado ninguna referencia sobre este tema, en la abundante documentación de la expedición . Solo en material “externo” he hallado un par de pinceladas sobre el manejo de ellas. Voy a trasladaros la primera pincelada.

Fernao Lopez de Castanheda, cronista portugués que estuvo en la india prácticamente al tiempo que los castellanos en las islas de las especias, en su crónica HISTORIA DO DESCOBRIMENTO E CONQVISTA DA INDIA PELOS PORTVGVESES al hablar del rey de la isla de Tidore (Rajá mira hijo de Almanzor) con ocasión de una embajada portuguesa que le enviaron, escribe lo siguiente (lo traduzco del portugués):

El rey sería de XVII años y era albo y gentil hombre. Estaba vestido muy rícamente y tenía gran majestad y estado; estaba acompañado por sus hermanos y por muchos mandarines. Y como se criara con los castellanos sabía bien su lengua: y la Vizcaína y la portuguesa y se preciaba mucho de hablarlas.

La conclusión que se puede extraer es que las tres lenguas: la castellana, el euskera y el portugués eran lenguas de uso cotidiano en el ámbito de la expedición, de lo contrario el príncipe no se habría molestado en aprenderlas. Castanheda se muestra emocionado de que el rey hable portugués, siendo enemigo de Portugal. La misma emoción tendrían los vascos cuando escucharan en sitio tan remoto hablar en euskera ¿o no?

Con más tiempo os hablaré de la segunda pincelada que he encontrado sobre las lenguas, concretamente sobre su prohibición. Quien prohibió hablar todas salvo el castellano fue precisamente un vasco. Pero eso será en otro post. Os incluyo a continuación el texto original en portugués.(por cierto que Castanheda es uno de mis cronistas favoritos y lo tenéis para descargar en la BN de Portugal)

Texto original en portugués

E el rey seria de xvij. annos, & era aluo & gentil home : estaua vestido muy ricamete, & tinha grade magestade & estado, estaua acõpaniiado de seus jrmãos , & de muytos mandarins.E como se criara co os Castelhanos sabia bem a sua lingoa: & Bizcainha, & Portuguesa: & prezauasemuyto de as falar.

ESPECIAS: UN PRODUCTO DE LUJO, PARA TODOS LOS BOLSILLOS

 Lujo pero menos

Algunas de las especias eran de absoluto lujo como la cánfora de Borneo, una resina con un precio equivalente al de la plata; pero es la excepción. En realidad había especias para casi todos los bolsillos, gracias a que sus principios activos son generalmente tan potentes que basta un pellizquito para gozar de sus virtudes. Esto sin tener en cuenta que, dentro de la amplia gama de especias, había diferentes calidades y sustitutos posibles. Por ejemplo, si no alcanzaba para comprar pimienta, con una punta de la raíz del jengibre, mucho más asequible, tendremos en el guiso un sabor que se le parece…

En España, por 4 maravedíes (el jornal de un profesional rondaba los 50 maravedíes al día), una familia podía prepararse una jarabe para la tos del niño, un licor para limpiar la vista nublada del abuelo, las mujeres de la casa disponían de dentífrico para mejorar el olor de la boca, y todos pueden disfrutar de un sabroso aroma y sabor en la sopa, y de un buen sazonado y apetitoso color en el plato fuerte de la comida;

Sebastián de Covarrubias. 1611: Y así, quien va a la tienda y pide 4 o 10 maravedíes de especias, en un papelillo le dan pimienta, clavo y azafrán…

Gracias a las especias todo resultaba más placentero, sano y de mejor digestión.

El negocio era redondo, porque la gran mayoría de las especias son productos del campo, y los nativos cobraban muy poco por cultivarlas; al mismo tiempo, como el consumidor las utiliza en dosis pequeñas, esto permitía cargar en su venta final, un beneficio más que considerable. La diferencia entre el precio en origen y el PVP podía llegar a ser de 100 a 1 e incluso más.

Es decir, no es cierto que las especias valiesen más que el oro, pues de ser así ¿quién las iba a comprar? Ahora bien, sí eran más, mucho más rentables que el oro.